De estos alambres de espino hay muchos en nuestra campiña, mayoritariamente dedicada a la ganadería. Es una barrera visible que pincha al ganado si se acerca a ella y hace que recuerden que es una valla que si intentan derribar se harán daño.Existen otras barreras invisibles, y hasta móviles, que aislan a unas personas de otras, a veces por bien pero a veces por mal. El aislamiento puede ser muy dañino y la falta de comunicación peor. Aunque hay quien lo considera normal y cubre con una falsa protección a quien creen proteger pero le están dañando. Mientras tanto quien intenta abrir ese aislamiento, abrir esa protección y enseñar el mundo al aislado es quien, al final, se lleva los palos y es acusado de aislar cuando ha sido todo lo contrario. Son las paradojas de la vida porque al final el que intenta abrir es al que le ponen una barrera intraspasable bajo riesgo de algo peor.
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Por darle donde no debía... Se ha borrado el blog. Afortunadamente se conservan las fotos que están todas almacenadas en