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sábado, 14 de mayo de 2016

A pulso como un campeón. Hasta siempre Ripley.

Los más veteranos del mundo bloguero fotográfico se acordarán de esta frase. La empezó a utilizar en 2.008 aunque su historia bloguera comenzara unos meses antes, un 20 de Mayo de 2.007. Ahí comienza la historia de nuestro amigo Ripley con los blogs, los muchos que tuvo, aunque hay que destacar sobre todo el primero: Pasaba por ahí donde vimos a un Adolfo (que así se llamaba Ripley) vital, divertido, hasta gamberro en algunas entradas. Después hubo una segunda versión Pasaba por ahí (nueva temporada).

Pasaron los meses, los años, y empezó una cuesta abajo que terminó ayer. Pero entre medias nos dio tiempo a conocernos en persona Nos vimos en Madrid. Ya se le notaba el bajón, ya empezamos a conocer su verdadera historia, que la ha contado y recontado en las siguientes versiones de "Pasaba por ahí". La paz era una palabra que parecía inalcanzable para él.

La enfermedad, su enfermedad, ha ido avanzando, inexorablemente, a la vez que su ánimo mermaba. Y tanto mermó que ayer decidió que era el mejor día para acabar con todo.

Un poco antes de las 5 de la tarde recibía, de Mariluz, un Whatsapp con el enlace a la última entrada en su actual blog Pasaba por ahí (nueva versión).

Los nervios ya se aceleraron y a pesar de que no era el primer "susto" que nos daba, algo olía distinto, y mal, en esta última entrada. Le llamamos, le pasamos Whatsapp y nada... Nada hasta que otra de esas personas que siempre estuvieron un poco más cerca, Jota Ele, hizo las gestiones que tenía en su mano para intentar localizarle (nunca supimos exactamente donde vivía) y conocer qué había pasado. Y mientras yo tenía una conversación telefónica con Jota, llegó el mazazo... Ya habéis recibido la noticia todos, o casi. Y el caso es que todo nuestro movimiento no había servido para nada, ya era tarde cuando lo iniciamos... pero no lo sabíamos.

Se nos ha ido un bloguero de casta, de esa casta que solo los madrileños le saben poner a las cosas donde fijan su mirada. Y la mirada de Ripley era fotográfica, una mirada que nos llevó por el Madrid de los Austrias, pero también por su vida. Una mirada que hizo entrevistas a algunos de los fotógrafos amateurs con los que se relacionaba y que publicó en hablamedeti.wordpress y Háblame de ti.

Era, aunque no lo pareciera en los últimos años, una personal vital, que te soltaba las cosas en crudo, aunque luego se arrepintiera (alguna discusión llegamos a tener que no pasó de ahí), que le gustaba sacar el mundo según su particular ojo, en color, en blanco y negro. Nos daba vistas de "su" Madrid muy particulares (sobre todo me gustó la época en que fotografió a conciencia el Madrid de los Austrias) y siempre, siempre, haciendo lo posible porque volviéramos a visitarle.

En fin, no me enrrollo más. Hasta siempre Ripley, hasta siempre Adolfo. Espero que ya estés en paz contigo mismo y con todos, que tu madre, a la que siempre añorabas, te estuviera esperando a la puerta de allí a donde hayas llegado.

¡¡Buena luz!! No te olvides de hacernos alguna foto, a pulso como un campeón, con aquella Pentax Optio 50L con la que te iniciaste y sacaste tus mejores imágenes.

¡Ah! Saluda a Jan Puerta de mi parte. Seguro que también ha estado ahí para recibirte. También le echamos de menos.