No me refiero al necesario respiro a tomarse después de esta pendiente, sino al pueblo en sí. Se llama Granadilla y fue expropiado en 1.955 por la construcción del Pantano de Gabriel y Galán, en la provincia de Cáceres. Después de 30 años de abandono en que, literalmente, se caía a trozos, se comenzó a reconstruir por medio de programas de voluntariado. Hoy en día solo una parte del pueblo está reconstruida mientras en la otra se ha procurado que, al menos, los muros exteriores resistan.
Esta calle es la principal del pueblo, rodeado por una muralla bastante alta y una torre de vigilancia. Todo ello ya os lo iré enseñando próximamente.